29 d’octubre de 2014

Cap. 20 La vida que gira y se encuentra de nuevo.

Es curioso como el tiempo hace que te replantees cosas que ya tenías claras.

Yo tenía claro que no iba a volver a escribir en este blog porque había cerrado esa etapa de mi vida y sin embargo aquí estoy, editando esta nueva entrada.
Yo tenía claro que no quería recordar algunas cosas y sin embargo el recordarlas me ha traído a sentirme así.

Los recuerdos son pautas que nos hemos creado para aprender a sentir las cosas de una manera más distante, quizás incluso son refugio de todo aquello que nos tocó alguna vez el corazón. No obstante, la vida no es más que sentir y sentir no es más que vivir.

Vivir.


19 de novembre de 2012

Cap. 19 Lo que el amor batalla día a día.

Los segundos pasan lentos cuando amas de verdad.

No había noche, no había día, todo se componía de dos pequeñas cosas llamadas: tu y yo. 
Y en el silencio de nuestras sabanas de golpe irrumpió un breve susurro que contenía tu nombre.
Un nombre que aviva mareas y abate huracanes, que calma guerras y incendia pasiones, que rompe ilusiones y a veces las crea.
Que ilumina mundos y oscurece los días de soledad.
Nace y muere cuando dice ser efímero pero algunos lo afirman eterno.
Es tu nombre y es el mio.

Porqué te llamas Amor y te pertenece llamarte así.







"A man doesn't know what he's missing until she is not there."

Love you, love you...
 

17 d’agost de 2012

Cap. 18 La música que suena suave agita el alma.

Una de mis películas favoritas en un momento dado dice algo así:
"En el mundo hay dos clases de personas: los hombres y las mujeres." 
Es tan absurdo y tan cierto que adoro esa escena, es tan evidente que hace que sientas que el argumento es real.
Es tan evidente como cuando escuchas una canción y sabes en quien te hace pensar.
O como cuando escribo un texto y sé perfectamente a quien va dirigido, aunque luego lo niegue.


A día de hoy las palabras han consumido gran parte de mi vida, el como decir las cosas, a quien decirselas, cuando y sobretodo donde. Porque hay sitios en los que no se debe decir nada.
Así que el silencio se ha convertido en aquellos segundos en los que sin hablar he dicho tantísimas cosas que me aterroriza reconocerlo.
Y he tenido momentos de silencio en los que me he negado a mi misma cosas que mis manos, mis labios y aquella unidad intangible que llamamos alma habían dicho ya previamente. 
Y he tenido momentos de silencio contigo, en los que he visto tu cabello deslizarse lentamente y tus ojos cerrados acompañados de una respiración tan tranquila que moría a cada gesto que hacía porque no quería interrumpirla. 



Te regalo mi silencio...y con el todas mis palabras.

24 de juliol de 2012

Cap. 17. Qué debe ser compartido y qué no.

En algún momento de nuestra existencia alguien invento un estupido manual de instrucciones en el cual una de las advertencias de uso debía decir algo como: "cuidado con sentir demasiado las cosas, los sentimientos tienen factores nocivos y perjudiciales, pueden provocar efectos como: estar vivo, querer demasiado, doler demasiado, hacer sonreir demasiado y demasiados "demasiado", mantenganse al margen de sentir". 

Pero te vas a la cama y para dormir recreas escenas vividas y te preguntas que habría pasado si en vez de haber elegido A hubieras elegido B, y eso debe significar algo.

Te dejan, te abandonan, te mienten, te utilizan, te castigan, te torturan, te hacen creer algo que no existe y tu te encierras, te escondes, te das cuenta de que jamás sentiras algo así de nuevo, huyes. 
Pero te vas a la cama y vuelves a necesitar de esos pensamientos para poder conciliar el sueño.

¿Donde está la linea que dice que ya es suficiente? 
¿Si a un bebe de menos de un año se le ocurre aprender a decir frigorifico le reñiremos porque es demasiado para él?
¿Si una madre da la vida por su hijo diríamos que es demasiado?
¿Y si alguien quiere saltarse el manual de instrucciones?





¿Y si queremos estar vivos, querer demasiado, que nos duela demasiado, sonreir demadiado y todos los demasiados "demasiado"?
¿Y si alguien quiere sentir de nuevo?
¿Será capaz?

13 de juliol de 2012

Cap. 16 Flexible como... ¿una araña?

Este es un mensaje para esas personas que como yo no saben decir NO o NO QUIERO VERTE NUNCA MÁS.

Porque hay momentos que requieren una de esas dos cosas, una de esas dos tan sencillas frases que casi todo el mundo suele decir al menos bastantes veces en semana, mes, año o incluso día. Y aunque lo recuerdo y utilizo ese pensamiento para poder llegar a pronunciar la primera letra... sus ojos me miran y no soy capaz de decirle que NO QUIERO VERLE NUNCA MÁS.
¿Es esto la flexibilidad que dice la gente que se debe tener en la vida?
La flexibilidad que te hace aceptar cualquier cosa que te haga daño a cambio de no saber decir basta, no saber decir no vuelvas a hacerlo por favor, no saber decir esto no me lo merezco. ¿Flexibilidad?

Pensé en las arañas, en sus telas y en la vida que llevan.
Tienen un trabajo tremendo, todas esas vueltas, ese entramado y... ni si quiera pueden decidir que va a caer en sus redes. Ni si quiera puedes decir NO, no pueden negarse a que algo quede enganchado "por azar", simplemente lo aceptan y hacen lo que tienen que hacer: llevar la situación como tiene que llevarse.
Son flexibles.

Me encantaría que una araña le dijera a una mosca:
- Eh tu, salte ahora mismo de ahí, estoy esperando a una avispa.
Seguramente la mosca se quedaría descolocada, jamás habría escuchado hablar de una araña que dijese NO, una araña que supiera lo que quería y rechazase lo demás.
Seguramente la mosca no se movería, pensaría que es un error, que la araña está equivocada y que de un momento a otro hará lo que debe hacer una araña.

Pero la araña seguiría mirando a la mosca con cara de impaciencia y le diría:
- Márchate, NO QUIERO VERTE NUNCA MÁS.



Siempre alguien puede empezar... siempre hay alguna tela de araña que puede y debe ser distinta...

20 de maig de 2012

Cap. 12 Cupido también tiene vacaciones.

Hay flechas invisibles, estoy plenamente convencida.

Te atraviesan en cualquier instante, sin aviso, llegan y se hunden en un rincón de tu cuerpo, al azar, no importa lo profundo que se claven, el dolor es constante, único e irrepetible.

Si cierras casi completamente los ojos consigues verlas, cruzando el cielo, el espacio entre personas, a través de los arboles, los lagos y océanos, los niños que corren en el parque, los animales que miden sus pasos temiendo no ser sigilosos, y allí, en mitad de todo ese embrollo, están tus flechas, las que sabes que son para ti y que de un momento a otro llegarán.

Y es triste, totalmente lúgubre, quedarse allí quieta sabiendo que el golpe llegará de un momento a otro, sin poder hacer nada para impedirlo, siendo impotente y cómplice de un destino cruel y fastidioso.

¿Eres tú partícipe de todo esto?

Seguramente sí, todos lo somos.
Actuamos y jamás irá bien para el gusto de todos. Lanzarás la flecha seguramente sin saberlo.









Gritaría un no me dejes, pero sé que esa flecha, esa maldita flecha, es quien te está arrebatando de mi lado.

21 de març de 2012

Cap. 11. La cuesta arriba siempre nos hace retrasarnos.

La familia es uno de los puntos más importantes que deberíamos conservar el mayor tiempo que se pueda, debería ser un gran reto, quizás de esa manera al provocarnos lo tomariamos más en serio.

Sin embargo eso no lo sabemos hasta que hemos notado la perdida, hemos sufrido por ellos o simplemente los hemos echado de menos, pero vale más tarde que nunca. 

¿Qué apreciamos? ¿Qué somos capaces de conservar en los momentos más críticos?
En este caso fue algo muy simple, una foto. 

Todo debía ser niebla en su cabeza, las habitaciones giraban sin sentido y no encontraba una salida para el laberinto en el que sin pedirle permiso le habían lanzado de lleno, habían también ruidos, voces, miraba las caras y ya no lograba reconocerlas, ¿quienes eran? ¿por qué le miraban de aquel modo tan preocupante?
Y entre todas esas miradas, solo una, aquella mirada, la que le hizo detenerle y mirar directamente a los ojos de aquella persona, mirarle con ese aspecto de estar dejandose llevar y a la vez reivindicar la presencia.
Reivindicar el sigo aquí en este instante, yo y mi vida, mi vida y mis historias, mis historias y mis luchas, sigo aqui ahora. 
Sin saber como ni cuándo, entre maletas que salen disparadas por un viaje inoportuno de vuelta a casa, una cartera se guarda dentro de una bolsa, horas más tarde esa cartera vuelve a aparecer, con prisas, con nervios de creer haberla perdido en el trayecto.
En ella, una foto.
Si volviera a tener aquella mirada delante mio algún día, estoy segura de que sería capaz de decirte que no importara jamás lo perdido que estés, no importara jamás lo lejos que te encuentres, lo desesperado que te sientas o lo rápido que corra todo, tu presencia junto a la mía se hará eterna y eternamente permanecerá como en una fotografía dentro de la gran cartera que todos llevamos siempre...nuestro corazón.
A. Va por ti.