29 d’octubre del 2014

Cap. 20 La vida que gira y se encuentra de nuevo.

Es curioso como el tiempo hace que te replantees cosas que ya tenías claras.

Yo tenía claro que no iba a volver a escribir en este blog porque había cerrado esa etapa de mi vida y sin embargo aquí estoy, editando esta nueva entrada.
Yo tenía claro que no quería recordar algunas cosas y sin embargo el recordarlas me ha traído a sentirme así.

Los recuerdos son pautas que nos hemos creado para aprender a sentir las cosas de una manera más distante, quizás incluso son refugio de todo aquello que nos tocó alguna vez el corazón. No obstante, la vida no es más que sentir y sentir no es más que vivir.

Vivir.


19 de novembre del 2012

Cap. 19 Lo que el amor batalla día a día.

Los segundos pasan lentos cuando amas de verdad.

No había noche, no había día, todo se componía de dos pequeñas cosas llamadas: tu y yo. 
Y en el silencio de nuestras sabanas de golpe irrumpió un breve susurro que contenía tu nombre.
Un nombre que aviva mareas y abate huracanes, que calma guerras y incendia pasiones, que rompe ilusiones y a veces las crea.
Que ilumina mundos y oscurece los días de soledad.
Nace y muere cuando dice ser efímero pero algunos lo afirman eterno.
Es tu nombre y es el mio.

Porqué te llamas Amor y te pertenece llamarte así.







"A man doesn't know what he's missing until she is not there."

Love you, love you...
 

17 d’agost del 2012

Cap. 18 La música que suena suave agita el alma.

Una de mis películas favoritas en un momento dado dice algo así:
"En el mundo hay dos clases de personas: los hombres y las mujeres." 
Es tan absurdo y tan cierto que adoro esa escena, es tan evidente que hace que sientas que el argumento es real.
Es tan evidente como cuando escuchas una canción y sabes en quien te hace pensar.
O como cuando escribo un texto y sé perfectamente a quien va dirigido, aunque luego lo niegue.


A día de hoy las palabras han consumido gran parte de mi vida, el como decir las cosas, a quien decirselas, cuando y sobretodo donde. Porque hay sitios en los que no se debe decir nada.
Así que el silencio se ha convertido en aquellos segundos en los que sin hablar he dicho tantísimas cosas que me aterroriza reconocerlo.
Y he tenido momentos de silencio en los que me he negado a mi misma cosas que mis manos, mis labios y aquella unidad intangible que llamamos alma habían dicho ya previamente. 
Y he tenido momentos de silencio contigo, en los que he visto tu cabello deslizarse lentamente y tus ojos cerrados acompañados de una respiración tan tranquila que moría a cada gesto que hacía porque no quería interrumpirla. 



Te regalo mi silencio...y con el todas mis palabras.

24 de juliol del 2012

Cap. 17. Qué debe ser compartido y qué no.

En algún momento de nuestra existencia alguien invento un estupido manual de instrucciones en el cual una de las advertencias de uso debía decir algo como: "cuidado con sentir demasiado las cosas, los sentimientos tienen factores nocivos y perjudiciales, pueden provocar efectos como: estar vivo, querer demasiado, doler demasiado, hacer sonreir demasiado y demasiados "demasiado", mantenganse al margen de sentir". 

Pero te vas a la cama y para dormir recreas escenas vividas y te preguntas que habría pasado si en vez de haber elegido A hubieras elegido B, y eso debe significar algo.

Te dejan, te abandonan, te mienten, te utilizan, te castigan, te torturan, te hacen creer algo que no existe y tu te encierras, te escondes, te das cuenta de que jamás sentiras algo así de nuevo, huyes. 
Pero te vas a la cama y vuelves a necesitar de esos pensamientos para poder conciliar el sueño.

¿Donde está la linea que dice que ya es suficiente? 
¿Si a un bebe de menos de un año se le ocurre aprender a decir frigorifico le reñiremos porque es demasiado para él?
¿Si una madre da la vida por su hijo diríamos que es demasiado?
¿Y si alguien quiere saltarse el manual de instrucciones?





¿Y si queremos estar vivos, querer demasiado, que nos duela demasiado, sonreir demadiado y todos los demasiados "demasiado"?
¿Y si alguien quiere sentir de nuevo?
¿Será capaz?

13 de juliol del 2012

Cap. 16 Flexible como... ¿una araña?

Este es un mensaje para esas personas que como yo no saben decir NO o NO QUIERO VERTE NUNCA MÁS.

Porque hay momentos que requieren una de esas dos cosas, una de esas dos tan sencillas frases que casi todo el mundo suele decir al menos bastantes veces en semana, mes, año o incluso día. Y aunque lo recuerdo y utilizo ese pensamiento para poder llegar a pronunciar la primera letra... sus ojos me miran y no soy capaz de decirle que NO QUIERO VERLE NUNCA MÁS.
¿Es esto la flexibilidad que dice la gente que se debe tener en la vida?
La flexibilidad que te hace aceptar cualquier cosa que te haga daño a cambio de no saber decir basta, no saber decir no vuelvas a hacerlo por favor, no saber decir esto no me lo merezco. ¿Flexibilidad?

Pensé en las arañas, en sus telas y en la vida que llevan.
Tienen un trabajo tremendo, todas esas vueltas, ese entramado y... ni si quiera pueden decidir que va a caer en sus redes. Ni si quiera puedes decir NO, no pueden negarse a que algo quede enganchado "por azar", simplemente lo aceptan y hacen lo que tienen que hacer: llevar la situación como tiene que llevarse.
Son flexibles.

Me encantaría que una araña le dijera a una mosca:
- Eh tu, salte ahora mismo de ahí, estoy esperando a una avispa.
Seguramente la mosca se quedaría descolocada, jamás habría escuchado hablar de una araña que dijese NO, una araña que supiera lo que quería y rechazase lo demás.
Seguramente la mosca no se movería, pensaría que es un error, que la araña está equivocada y que de un momento a otro hará lo que debe hacer una araña.

Pero la araña seguiría mirando a la mosca con cara de impaciencia y le diría:
- Márchate, NO QUIERO VERTE NUNCA MÁS.



Siempre alguien puede empezar... siempre hay alguna tela de araña que puede y debe ser distinta...

20 de maig del 2012

Cap. 12 Cupido también tiene vacaciones.

Hay flechas invisibles, estoy plenamente convencida.

Te atraviesan en cualquier instante, sin aviso, llegan y se hunden en un rincón de tu cuerpo, al azar, no importa lo profundo que se claven, el dolor es constante, único e irrepetible.

Si cierras casi completamente los ojos consigues verlas, cruzando el cielo, el espacio entre personas, a través de los arboles, los lagos y océanos, los niños que corren en el parque, los animales que miden sus pasos temiendo no ser sigilosos, y allí, en mitad de todo ese embrollo, están tus flechas, las que sabes que son para ti y que de un momento a otro llegarán.

Y es triste, totalmente lúgubre, quedarse allí quieta sabiendo que el golpe llegará de un momento a otro, sin poder hacer nada para impedirlo, siendo impotente y cómplice de un destino cruel y fastidioso.

¿Eres tú partícipe de todo esto?

Seguramente sí, todos lo somos.
Actuamos y jamás irá bien para el gusto de todos. Lanzarás la flecha seguramente sin saberlo.









Gritaría un no me dejes, pero sé que esa flecha, esa maldita flecha, es quien te está arrebatando de mi lado.

21 de març del 2012

Cap. 11. La cuesta arriba siempre nos hace retrasarnos.

La familia es uno de los puntos más importantes que deberíamos conservar el mayor tiempo que se pueda, debería ser un gran reto, quizás de esa manera al provocarnos lo tomariamos más en serio.

Sin embargo eso no lo sabemos hasta que hemos notado la perdida, hemos sufrido por ellos o simplemente los hemos echado de menos, pero vale más tarde que nunca. 

¿Qué apreciamos? ¿Qué somos capaces de conservar en los momentos más críticos?
En este caso fue algo muy simple, una foto. 

Todo debía ser niebla en su cabeza, las habitaciones giraban sin sentido y no encontraba una salida para el laberinto en el que sin pedirle permiso le habían lanzado de lleno, habían también ruidos, voces, miraba las caras y ya no lograba reconocerlas, ¿quienes eran? ¿por qué le miraban de aquel modo tan preocupante?
Y entre todas esas miradas, solo una, aquella mirada, la que le hizo detenerle y mirar directamente a los ojos de aquella persona, mirarle con ese aspecto de estar dejandose llevar y a la vez reivindicar la presencia.
Reivindicar el sigo aquí en este instante, yo y mi vida, mi vida y mis historias, mis historias y mis luchas, sigo aqui ahora. 
Sin saber como ni cuándo, entre maletas que salen disparadas por un viaje inoportuno de vuelta a casa, una cartera se guarda dentro de una bolsa, horas más tarde esa cartera vuelve a aparecer, con prisas, con nervios de creer haberla perdido en el trayecto.
En ella, una foto.
Si volviera a tener aquella mirada delante mio algún día, estoy segura de que sería capaz de decirte que no importara jamás lo perdido que estés, no importara jamás lo lejos que te encuentres, lo desesperado que te sientas o lo rápido que corra todo, tu presencia junto a la mía se hará eterna y eternamente permanecerá como en una fotografía dentro de la gran cartera que todos llevamos siempre...nuestro corazón.
A. Va por ti. 



28 de febrer del 2012

Cap. 10 Empezar.

No hay más verdades que las que sabe tu corazón, ni las que te dirán tus ojos cuando este no las vea.

No hay más llantos que los que sufrirá tu alma o tu conciencia cuando no la escuches.

NO hay más amor que el que se siente de verdad, cuando simplemente... lo sabes.







Cabalgaba a través de la noche, sumergida en la oscuridad inquietante, rápida, la lluvia que caía sobre ella apenas la rozaba, casi quedaba atrás ante tanta velocidad. Nada ni nadie podía alcanzarla en aquel momento y todo podía seguirla a cualquier parte, el mundo y ella habían jugado a ser una sola cosa y a la vez miles.

El pasado la miraba a lo lejos, agachaba la cabeza y suplicaba un retorno, el pasado, todas aquellas heridas, todas aquellas luchas ganadas y perdidas, todo el amor, todo el dolor, todo el rencor, el pasado, el origen de quien era y el engaño de lo que parecía ser, ahora todo eso quedaba simplemente atrás.
Se detuvo súbitamente, el caballo rechinó y levanto sus patas delanteras mostrándose así fuerte y bravo, pero ella no se inmutó, y allí quieta en mitad de aquel bosque profundo, cerró los ojos para encontrar el camino. Muchos dirían que estaba perdida, quizás jamás había estado tanto donde justo quería estar.
Los arboles empezaron a danzar con el viento, sonaban sus ramas agitándose y el murmurar de las sombras que se escondían entre ellos habría hecho que cualquiera se estremeciera, posiblemente ella también lo hizo en algún momento pero allí seguía con los ojos cerrados.



Entonces lo escuchó.

Dime que deseas... - decía la voz - ...dime que anhelas... y lo encontraré para ti...siempre que puedas pagar el precio...
Ella seguía callada y apretó los labios.
Dime que estás buscando mujer... dime tus deseos y los concederé...

Silencio.

La voz empezaba a impacientarse:
- Habla mujer... habla de una vez y di que quieres tener... - el tono era inquietante, era una y mil voces a la vez, como si fueran mil caminos dibujandose y borrándose constantemente.
Ella abrió los ojos y mantuvo la mirada fija en el lomo de su caballo.
- ¿Me desafías? ¿Tú? Eres simplemente codiciosa y buscas una oferta mejor... vamos humana miserable, dime que anhelas de una vez... - empezaron a oírse risas entre los arboles, como si hubieran criaturas que observaban divertidas aquel encuentro misterioso.
- Así que solo ofreces el silencio... bella esclava de tu rutina, ni si quiera tienes valor para pedir lo que buscas...



Ella sonrió y la voz se enfureció.
- ¿A que has venido mujer?

Sin apenas levantar la vista ella seguía sonriendo y fue entonces y solo entonces cuando dijo:
- He venido a demostrarme a mi misma que soy capaz de elegir un camino, solo me falta el empujón para decidir cuando empezarlo y para ello solo necesito una cosa.



La voz empezó a reír a carcajadas:

- Sabia que buscabas algo, casi logro sorprenderme, pero eres una humana más, ¿que necesitas?



Ella levantó la vista y solo vio luz:

- Me necesito a mi.


El bosque estalló en mil pedazos y al moverse, una cama, un armario y unas estanterías llenas de libros la esperaban.



Todo empieza cuando uno decide empezar

5 de febrer del 2012

Cap. 9 Todo lo que empieza en ventana, acaba en puerta.

Nunca había mirado por aquella ventana, llevaba años allí, muchísimo antes de que yo llegase y jamás había mirado por ella. Quizás porque no tenia esa curiosidad, quizás porque siempre tuve cosas delante de ella, no lo se. Pero la verdad que desde esa ventana la vida se veia mucho mejor allí fuera, no es que algo fuera distinto, no es que mi jardin con sus flores a medio nacer, mis perros saltando de un lado a otro y aquella vieja escalera colgada de la pared desde navidades fueran ahora magicas, no, para nada, pero todo tenía otro color.

Ahora solo me faltaba abrir la puerta, volver a bailar entre aquellos trozos de cesped cuidados por temporadas en las que creí que la jardinería era mi hobbie (que gran decepción), tenía que volver a sentir aquella música que te convence de que puede ser un día mejor, que puedes llegar más allá si lo deseas, solo bastaba con abrir aquella puerta...
- Es difícil si solo lo piensas desde este sofa. Deberías levantarte para poder hacerlo, pero, parece que no te atreves, ¿cierto? 
Cuantas veces había escuchado aquellas palabras y al mirar no había nadie, si no yo misma, yo y mis palabras rebotando en todas partes y impidiendome avanzar, volver de nuevo a sentir. 

Pero hoy no. 

El pomo de la puerta esta helado, pero me da igual, voy a tirar de el tan fuerte que jamás volvera a cerrarse.
Jamás.

Hoy ya no.

3 de gener del 2012

Cap. 8 El amor que saluda dos veces nunca engaña.


- Normalmente hace frio, bueno, no siempre, lo cierto es que ha hecho frio solo en invierno, pero queda más tragico y quizás así te haga volver antes si te digo que hace mucho frio y que me paso el dia quejandome de ello.

La gente en la calle ha seguido caminando, las tiendas han abierto y yo he seguido mi camino, apenas he mirado tus fotos y he borrado todas tus canciones, bueno, lo cierto es que no he borrado nada, solo lo he ignorado.

Pero la magia de las cosas reside en que nunca sabes como el destino va a sorprenderte, un gesto que me parece conocido, unos ojos que miran del mismo modo, los mismos lugares e incluso las mismas personas, todo eso lleva algo de ti y algo de mi. Es una lastima darme cuenta de que no te estoy diciendo nada nuevo.

Así que no estoy tomando este café contigo porque quiera saber de tí actualmente, de hecho no quiero saber nada de tu día a día, me atormenta saber que sigues levantandote cada mañana como si nada cuando yo no consigo hacerme a la idea de mirar a mi lado y ver que no estas conmigo en la cama. Estoy tomando este café contigo porque quiero creer que sigues recordandolo como yo, que sigues pensando en mi cuando te sorprendes tarareando aquella canción.
Bah, ¿sabes que? olvidalo. 

Salí de aquella cafetería con la cabeza llena de ideas torpes sobre si había hecho bien o no, pero no es que eso importase, lo que importaba de verdad era lo que iba a ocurrir a continuación.

A continuación de cuando te dije que aunque la vida de mil vueltas el amor que saluda dos veces, nunca engaña.

Cap. 7 No hay que dejarse vencer.

Ante todo feliz año!!!

En esta epoca tán dificil en la que solo escuchamos en boca de la gente temas como:
- la crisis
- la falta de trabajo
- la verguenza que se siente hacia la politica
- nuestro futuro incierto

es normal que tengamos un poco los animos por los suelos, de hecho yo misma formo parte de ese gran grupo de paraditos que intentan salir adelante día si y día también... después de 4 entrevistas que parecen la solución a cualquiera de mis problemas, aquel empleado sentado al otro lado del mostrador dice una frase como esta:
" Si necesitasemos a alguien ya le avisariamos."
¿Perdón?
Entonces...¿he hecho una entrevista sin saber si necesitan a alguien para el puesto?
Finalmente no pude más y exploté, al preguntarle el por qué de esas entrevistas innecesarias el buen hombre me contestó que era tal la cantidad de CV que recibian que debian ir gestionandolos y eliminando a los que no tenian las características adecuadas.
Bien, entonces estamos en un proceso de selección del proceso de selección.
IMPRESIONANTE.

Estaba ya asqueada de todo esto cuando me di cuenta de lo que nos está ocurriendo, la constante desmotivación que nos hunde al no encontrar nada o encontrar cosas poco factibles y no nos deja seguir intentandolo.

Os animo a no rendiros, a no dejar ganar al sistema que se nos ha impuesto y a intentar seguir saliendo adelante sea como sea, luchad por cualquier opción que podais alcanzar y seguid formandoos, visto lo visto de aqui a poco nos pediran que seamos astronautas para poder trabajar en una tiendecita...

Este escrito no tiene mucho fondo como los demás pero creo que transmite un mensaje bastante actual y he querido publicarlo.

Un abrazo a todos!

4 de novembre del 2011

Cap. 6 Dudas e incertidumbres.

Si nuestras relaciones pudieran compararse con los molinos, diríamos que nos dedicamos a dar vueltas unos sobre otros siempre en el mismo rumbo y jamás alcanzandonos.

Lo cierto es que nunca sentí que alcanzase gran cosa de los demás, sobretodo ultimamente, en este mundo de gente a medio conocer, personas que apenas dan una pincelada por nuestras vidas y se marchan tal cual llegaron sin dejar un rastro para poder encontrarlas.
Quizás el amor entre nosotros se ha ido de vacaciones, o quizás lo perdimos para siempre y ahora nuestras cenas están llenas de silencios incómodos, de miradas que no se encuentran y de pensamientos tan dispares que son incapaces de unirse ni aún queriéndolo.
Echo de menos aquellos tiempos en los que solo se tenia ganas de estar en la calle con los amigos, aunque ya no hubiera nada más que contarse, cualquier cosa era mejor que estar en casa.
 
Adoramos esas películas en las que un chico/a se sube a un autobús y de golpe un desconocido/a se sienta a su lado y le pregunta algo sobre el periódico para luego decirle que en realidad solo quería empezar una conversacion con el/ella, y lo adoramos porque deseamos que nos ocurra, deseamos que alguien muestre interés en nosotros. 
Yo también lo deseo.

Sin embargo dejamos que las personas entren en nuestras vidas y se marchen por la puerta grande y si quieren sin despedirse, ¿por qué?, ¿por qué no alargamos la mano y les cogemos del brazo?, ¿por qué no decimos: por favor quedate un poco más?...





 
¿Tanto miedo tenemos de querernos?

9 d’octubre del 2011

Cap. 5 Montaña rusa.

En muchas ocasiones vemos como nuestra vida se escapa entre nuestros dedos, como si de granitos de arena diminutos se tratase, como si cada segundo vivido fuera una gota de agua resbalando por un enorme vaso que intentamos llenar con gran esmero.
Cuando fracasamos, cuando nos cansamos y simplemente nos rendimos, ¿donde van a parar todos los granitos amontonados o todas aquellas gotas desprendidas? Por favor, si lo sabes dímelo.

Nunca solemos recordar con claridad aquellos intervalos temporales entre las cosas que creemos importantes para nosotros, sin embargo jamas olvidamos aquella sonrisa, aquella frase dolorosa, aquel beso eterno, aquel abrazo caluroso, aquel llanto desesperado, ni aquel amor incalcanzable.
De esta manera puedo decir que jamás lograré olvidar los días en los que, como hoy, me he sentido totalmente perdida en un camino que había escogido, y es que muchas veces aún cuando decidimos el rumbo nuestra vela ondea con golpes de viento que no esperábamos y es así como llegamos a cuestionarnos si elegimos bien.

Pero, ¿de que tenemos tanto miedo?, ¿de que tengo tanto miedo?
¿De sentir?
¿De desprenderme de esta pesada armadura?
Posiblemente.

Creo que pagaría por tener a alguien contratado que en cuanto me sintiera algo mal viniera a abrazarme, en serio, si fuera rica lo inventaría.
¿Por qué es tan difícil simplemente disfrutar de la vida? Una se siente tan ridícula cuando no sabe como sobrevivir a si misma, cuando se da cuenta de que pone demasiada atención en sus propios movimientos y que jamás descarta un momento para criticarse aquello en lo que se equivoca.
Pero, ¿y si de repente sonase una canción que hiciera que el alma volviera a ponerse en pie?
No necesita ser una canción perfecta, quizás incluso sin letra, tampoco tiene que ser una canción con mucho ritmo, puede ser incluso una repetición de un sonido, solo una canción que me despierte.

Me vale con que tan solo la tararees, me vale incluso con un abrazo tuyo.

6 d’octubre del 2011

Cap. 4 Esto no es vida.

Me pregunto cuantas veces somos capaces de sentirnos inútiles.
Quizás por una llamada que no nos llega, por un rechazo en un trabajo, por unas palabras que no logramos decir...
¿Y cuanto cansancio somos capaces de acumular? ¿Siempre tendremos tantas dudas?

Había caminado tanto esta tarde que al llegar a casa había dejado de sentir mis piernas, pero mi cabeza iba a mil por hora y no podía dejar de pensar en esas preguntas.
Tras mirar pateticamente mi móvil por tercera vez desde que entre por la puerta me di cuenta de que eso era ridículo, me di cuenta de que nadie puede vivir constantemente alerta, quizás solo porque cuando uno no necesita estarlo ya no puede cambiar el chip y puede romper cosas que no debe.

Estoy algo cansada de escuchar esas típicas frases de mierda que suelen decir:
- Si tienes que tener ese puesto, te llamaran cuando menos te lo esperes.
- Si tiene que ser para ti, volverá.
- Deja esto fluir, seguro que te sorprendes viendo lo que pasa.

Pero dios mio, si ese puesto es mio me habrían llamado cuanto antes.
Si alguien te quiere no necesita volver, simplemente se queda allí.
Y una no puede sorprenderse con lo que pase si no se dedica a construir un poco el camino.

Y entonces es cuando decidimos que hemos tenido bastante y que nos toca ser felices, miramos a nuestro alrededor y si en tu caso estas en la habitación como yo, empiezas a pensar que quieres cambiar cosas, que quizás haces un cambio de look y que mañana vas a empezar con una nueva manera de pensar, pues...
¿sabes que te digo?

Que tienes mi apoyo y que voy a hacer lo mismo.

26 de setembre del 2011

Cap.3 De valores perdidos.

La mirada vacia de aquellos ojos que nos cruzamos al caminar por la calle me invitan a imaginarme la vida de esas personas, quizás tengan mujer y hijos, quizás sean aventureros que no dejan de viajar de un lugar a otro, quizás viven solos en este mundo tan grande, quizás hayan sufrido o quizás rebosen de felicidad.

Y en ese camino me encuentro con un hombre, rie y me saluda en arabe, le digo que no le entiendo y aún rie más fuerte y me dice que por un momento penso que era armenia. Caminamos un poco juntos y hablamos de la vida, me pregunta si estudio y trato de explicarle de que va mi carrera, me mira serio y me dice:
- Tus estudios van sobre las personas, entonces debes hacer algo por las personas.
Y yo solo puedo sonreirle y asentir recordando la conferencia de sociología de esta mañana y me pregunto si soy capaz de luchar tal cómo él me esta pidiendo.

Recuerdo un día que pasaba con mi mejor amiga en Barcelona, dando un paseo vimos como intentaban atracar a un señor extranjero y fuí corriendo hacia allí para ayudarle, no llego a ocurrir nada, sin embargo... ¿por que no hacian lo mismo las demás personas?, ¿a caso no estaban viendo lo mismo que yo?, ¿donde estaban esas personas tan humanitarias que proclaman libertad y paz?
Lo gracioso es que después de aquello solo podían murmurar que si había sido un tipo marroquí.
Pues señores y señoras, de esa gente que englobamos en marroquí cuando ni sabemos de que país proceden, hoy ha salido un hombre diciendome que debía hacer algo por las personas.


Me pregunto en que momento hemos dejado de querernos entre nosotros, en que momento sin querer cerramos esa puerta que nos dejaba salir a ayudar a los demás y sobretodo me pregunto por que "los demás" pasaron a ser solo aquellos que se ganaban nuestra confianza.


Desearía escribir otra cosa, pero supongo que mi indignación no me deja pensar en algo que no sean estas lineas.

25 de setembre del 2011

Cap. 2 Entre bombones, flores y demás.

De todas las situaciones que las personas hemos vivido, ¿seríamos capaces de dividirlas entre agradables y no agradables?

Bien, AGRADABLE es cuando nos despertamos y lo primero que vemos es a la persona a la que queremos, es cuando reconocen que nuestro trabajo esta bien hecho, cuando nos abrazan sin motivo (por supuesto alguien que queremos que nos abrace), es cuando recibimos un aplauso, cuando sonreímos a nuestro mejor amigo/a, cuando reímos por teléfono durante horas, cuando bailamos música lenta, cuando hacemos el tonto por la calle, cuando cantamos en la ducha, cuando nos lanzamos al agua del mar, cuando vemos un amanecer, cuando se hace de noche sin apenas darnos cuenta, cuando, cuando, cuando...



Pero todos tenemos claro que lo que NO es agradable es que nos hagan daño.



Y es aquí donde empezamos a cuestionar las cosas, donde nos ponemos ese freno que nos impide saltar al vacío guiándonos tan solo por nuestros sentimientos.

¿Y hasta que punto eso es saludable?

En estos días no he parado de escuchar que las mujeres nos hacemos una serie de preguntas cada vez que conocemos a un hombre:

- ¿Sabrá hacernos feliz?

- ¿Sabrá cuidar de mi?

- ¿Será capaz de ser fiel?

- ¿Es un buen padre para mis hijos?

Debo reconocer que ante la ultima pregunta me eche un poco para atrás y mientras miraba a mi amiga con la boca abierta, ella solo podía asentir lentamente dandome a entender que la idea no era tan descabellada.

Lo cierto es que no lo era.



¿Cuantas veces no nos hemos sentido en plan "no sé que estoy haciendo aquí"? No solo mujeres, a los hombres también les pasa, oh dios si les pasa... No podía evitar pensar en las historias que me había contado mi mejor amigo sobre algunas de sus ex y yo intentaba entrelazarlas con mis fracasos amorosos, no se distanciaban demasiado.

Por otro lado también es cierto que no creo que nadie pueda contestar con un SI a todas esas preguntas, de hecho ni yo misma podría contestarlas correctamente, simplemente porque somos humanos y porque si nos hacemos felices siempre querremos serlo más, siempre pensaremos que el vecino nos cuidaría mejor, la tentación siempre estará presente y aún cuando no caigamos en ella malpensaremos sin más y porque nuestro padre siempre nos educo mejor que tal como lo hace nuestro compañero/a de vida con nuestros hijos.



Quizás deberíamos hacer un casting en el que pusiéramos a prueba:

- conversación

- grado de diversión

- practica sexual

- nivel intelectual

- capacidad de amar

Mínima nota para ser aprobado un 7'5.
Ah si, los chulitos y señoritas puton mantengase al margen.



22 de setembre del 2011

Cap. 1 Emotion.

Reconozco que me había equivocado, realmente había hecho el idiota.
Y allí estaba yo, tirada en mitad de aquella carretera con un coche que se caia a trozos y mi dignidad y voluntad siguiendole los pasos.

Suelo ser una de esas personas que viven las cosas a flor  de piel, esto tiene dos consecuencias, una buena y una mala.
La buena es la valoración de los detalles, esos que a ojos de los demás pasan por alto.
La mala es la manera que tengo para afrontar las situaciones.

Así que en medio de aquel caos automovilístico yo me debatía entre llorar o hacer como si nada y abandonar aquel trasto allí mismo.
Pero actue diferente, me quedé allí y llamé a mis padres y al colgar pensé en la dificultad de aceptar nuestros propios errores, ya no podía decir "mamá me compró esta mierda de coche, por lo tanto es su culpa", si no que había sido yo.
Yo y mis errores.
Yo y mi poca experiencia.
Yo y mi mierda de coche.

Y sorprendentemente no lloré, no lo hice al apagar el coche, ni lo hice cuando se acercó un hombre del taller H a explicarme que le pasaba a mi super carro alado, ni tampoco lo hice mientras esperaba a mi padre y a un amigo que viniera a hacerme compañia.
¿Estaba yo allí? Creo que si.
¿Que ocurría entonces?

Fue entonces cuando me di cuenta del cambio, esto era un recibimiento a la nueva vida.
La vida de: elige solo, prueba solo, recibe solo.
Madurez.

Ni si quiera estaba enfadada, no podía, de hecho no podía pronunciar nada, creo que desconecté y si en aquel momento dos personas hubieran empezado una pelea física delante mio apenas me habría dado cuenta, incluso aunque los estubiese mirando no habría alcanzado ver que pasaba.
No quería correr a casa, tampoco no queria "no estar" y a la vez estaba en todas partes, esperaba que alguien viniera y dijera:
- Hey Tamara, ya esta. Has sacado un aprobado en esto. - Reir juntos y prepararme mejor para la proxima, pero eso no iba a ser así, esto no se trata de un cursillo vital, esto es la vida y era triste pensar que todo venia provocado por mi coche.
Pero cuidado, he dicho provocado, eso no significa que sea la razón de ese "colapso" mental.

¡Hay que ver como somos las personas! En momentos así somos egoistas y nos acordamos de aquel ex que en este momento habría estado aquí, dandonos cariño, amor y más tarde (¿por que no?) un ratito de sexo para el consuelo por el mal rato.
Bien, no había novio, ni mimos, ni amor, ni mucho menos habría sexo consolatorio, al menos no con mi ex.


No sé la cara que debía tener para que el mecánico de H volviera a aparecer ofrenciendome pasar a su sala de espera donde "tranquila, hay galletas, café, agua, revistas...", solo pude decir no y gracias, despues se dio la vuelta con su amplia sonrisa y yo me quedé pensando que necesitaba saber donde se escondian esos hombres tan amables para cazar a uno y llevarmelo a casa.

Porque las mujeres tenemos eso que nos impulsa a tirar del carro, pero que si tiran con nosotras se dan 2 situaciones:
1.- O bien siempre tiran hacia donde queremos y nos damos cuenta de que esa relación no nos lleva a ningun lado pues estamos saliendo con nosotras mismas y eso podemos hacerlo sin la necesidad de ser dos.
2.- O bien esa otra mitad nos sigue y corrige cuando debe, tomando sus decisiones para hacernos seguirle también de vez en cuando y haciendonos ver su EXISTENTE personalidad y si esto ocurre, señores y señoras, habremos encontrado a la persona adecuada.

Lo malo del punto 2 es cuando esa otra persona no para de empujar el carro en contradirección, porque es cuando desencadenamos la situacion que podriamos llamar: tontos/as que circulan en una espiral de dolor y cabezoneria regada minuciosamente por amor/odio.

Y en eso, disculpad, las mujeres somos jodidamente expertas.

11 de setembre del 2011

A veces no hacen falta las palabras.

Creo que cada gesto que hacemos es tan único como general, miradas, morderse los labios, mover la nariz.... Movimientos que nos definen y a la vez transmiten lo humanos que somos con todos esos tics incontenibles y lo predecibles que podremos llegar a ser con el tiempo.

Como esa pareja que al discutir de nuevo debido a la factura de la luz, discusión en la que el la acusará a ella de todas las maquinas innecesarias que mantiene enchufadas a la corriente y ella lo acusará de tener todo el día el maldito televisor encendido, el cerrará los puños en un acto de rabia y ella arqueará la ceja con toda la ironía que la caracteriza y finalmente el silencio llenara el salón y esa discusión solo será un eco lejano.

Pero lo sabían.

Ella sabía que el cerraría los puños por rabia y él sabía que ella se pondría irónica y arquearía la ceja.

Y sabían todo esto cómo yo sabía que aquel día sería el último que le vería, demasiado amor, demasiada atención y lejanía a la vez, pero sobretodo lo sabía porque él me había acariciado la rodilla.

Dicho de este modo suena a tontería, pero no lo era, ese gesto me había dicho en su escaso tiempo, que él no estaba interesado en mi, que todo aquello había sido un error y que esa sería la última vez que nos abrazaríamos en aquel jardín.

Así que hice lo único que podía hacer en una situación como esa, aprovecharla al máximo.

Un par de horas más tarde, el ya me había dejado y yo caminaba llorando por los callejones que llegaban a casa, era triste verme de aquel modo, cómo si fuera una muerta andante a quien le había abandonado lo que más anhelaba.

Pero, ¿era eso cierto?

Si, había luchado muchísimo por aquella persona, por todos los momentos vividos y había perdido cosas para no perderle a el en su lugar, pero, ¿era él lo que más anhelaba de verdad?

Recordé entonces una tarde de verano en la que habíamos salido a tomar algo, nada especial, tan solo un par de copas de helado sentados en una terraza cualquiera, pero fue entonces cuando vi aquella mirada (otra vez estos gestos que nos delatan), la mirada de quien se ha cansado de ver la misma cara todos los días de su vida.

- ¿Eres feliz? - me atreví a preguntarle.

- Ya estas con tus preguntas raras... - como siempre él intentaba esquivar esas preguntas.

- Responde.

- Estoy normal, ni feliz ni infeliz, podría tener un millón en el banco, una casa enorme y no tener que trabajar nunca más y quizás sería más feliz, pero yo que se... - deje de escucharle, lo que decía ya había respondido a mi pregunta.

Porque todo el mundo que ama sabe de corazón que lo que más anhelamos es ser correspondidos, amados de igual modo o simplemente anhelamos sinceridad desde el corazón.

Así que mientras llegaba a casa con la cara empapada de lágrimas me dí cuenta, que volvería a querer con más fuerza de nuevo, eso sí, esta vez atendiendo a todos los gestos y siendo sincera con sus significados.


24 de maig del 2011

Escalones.

Juro que cada día que pasa intento mirarte de una forma diferente, más simpatica, más común que ayer, más divertida, más cercana e incluso algunas veces te miro con odio, rabia y desesperación.
Pero al final de todo esto, solo queda mi mirada y me pregunto si tu te has dado cuenta de cada cambio producido.

Entonces rio y salgo a pasear y me doy cuenta de que años despues sigo en aquella ciudad que maldecí tanto y en la que me quedé por ti, simplemente por ti y no por el amor que tu me podías dar, un amor que aún no ha llegado a mi, si es que existe.





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Eran las tres menos cuarto de la madrugada y yo seguía mirando el reloj, los segundos bailaban delante mio y aunque te tenía al lado tumbado era incapaz de alargar la mano para tocarte, para darte una caricia como te las dí anteriormente.





"Da el primer paso con fe. No hace falta que veas la escalera entera. Basta con que subas el primer peldaño"
Martin Luther King.


1 de maig del 2011

Darkness.

La miraba recelosa desde delante del espejo. La mirada era la misma y ambas se movían al mismo ritmo cuando ella intentaba sorprenderla con gestos bruscos esperando un pequeño retardo que le enseñase que no eran la misma persona.

Aquella dentro del espejo tenia unos ojos maliciosos y su sonrisa era perversa, tenía un aire desafiante y se erguía allí delante como una de esas personas a las que nada las frena.
Ella tristemente se tocaba la cara y notaba su tersa piel mientras confundida quería estrellarse contra aquel objeto que le mostraba un reflejo de un ser monstruoso.

Y fue entonces cuando todo comenzó. Aquella horrible copia empezó a arañarse la cara, a golpearse en los brazos, se estiraba del pelo y se clavaba las uñas más y más en su propia piel, hasta hacerse sangre, hasta que hiciera daño, hasta que le doliera a las dos.
La otra inútil seguí allí delante, retorciendose de dolor pero incapaz de hacerla parar, sin poder apartar la mirada de aquella visión tan escalofriante.
Aquella había ido más allá, se abrió una brecha en el pecho, mientras supuraba toda aquella sangre tan oscura que parecían ríos de maldad, hundía la mano dentro buscando algo latente y por fin lo encontró. Y se lo arrancó.

Con el corazón en la mano la miro a ella y hizo la sonrisa más despiadada que jamás nadie podría haber hecho:
- ¿Y ahora qué? - le grito entre carcajadas sonoras que se estrellaban contra aquella superficie de cristal.

Ella miraba aquel corazón y alargaba la mano queriendo cogerlo de nuevo, volver a sentirlo tan solo suyo, pero su mano chocaba contra el espejo y era incapaz de atravesarlo como antes tranquilamente habría hecho.
Profirió un grito que resonó en todos lados y que hizo que aquella que habitaba el espejo la mirase perpleja, haciéndole así apretar aquel corazón aún con vida.
Ella se desplomo en el suelo con la cara girada hacia la terrorífica imagen, desde allí podía escuchar la angustiosa lucha de su respiración que se debatía entre expirarse o continuar.
- Vamos, levanta, se supone que sabes hacerlo, ¿no? - y volvía a reír.
Pero viendo que ella no se movía hizo un ademán de aburrimiento y tiró el corazón al suelo y dándole un fuerte pisotón que expulso gran parte de la sangre que aún almacenaba dentro le dijo:
- Me aburres, ya no vales ni para divertirme, quedate esto si es que sabes como recuperarlo de nuevo. - y como si de un balón se tratase chutó el corazón haciéndolo atravesar el cristal del espejo, este rodó hasta cerca del cuerpo tendido aún en el suelo.

Y aquella desapareció en un abrir y cerrar de ojos, pero el corazón seguía allí.
Cerca y lejos.
Cerca y débil.
Débil y roto.
Roto y suyo.
Suyo.


En un golpe de respiración alargó la mano, sin intención de llegarlo a coger, pero si pudiera rozarlo quizás...
Sus dedos se deslizaron por la tensa carne, y entonces la estancia quedo totalmente a oscuras.